¿Es un pájaro?... ¿Un avión?... ¡No! ¡Es Blackie Lawless al rescate de la cultura occidental!

Morir Y Dejar Vivir                   

 

Nombres famosos dentro de la música pesada hay muchos. 

Pocos, no obstante, constituyen verdaderos íconos 

cuyas obras afectan generaciones y sobreviven el paso de las décadas. 

Blackie Lawless es uno de ellos, y su negocio es matarte de espanto 

con la agudeza crítica disfrazada de espectáculo sensacionalista. 

Y en pleno siglo XXI, el negocio va más que bien...

 

por Esteban Medaglia

 

 

 

 

El Mundo Necesita Un Héroe

El líder, compositor, cantante, guitarrista y ocasional bajista de W.A.S.P. “quiso ser alguien” poco más de veinte años atrás y no tardó mucho en lograrlo. Bastó un solo álbum para que el avispón se incrustara y el veneno surtiera su efecto. Durante la década del ´80, W.A.S.P. era sinónimo de una plétora de excesos, maquillaje y efectos visuales (de esos que nos volvían locos y hoy parecen tan infantilmente ridículos), y giras sempiternas con paradas en estadios descomunales. El metal reinaba supremo, y W.A.S.P. se disputaba la corona. Detrás de la parafernalia y el escándalo (el primer gran éxito del grupo lo constituyó el tema “Animal (Fuck Like A Beast)”, cuya traducción sería “Animal (Cogé Como Una Bestia)”, sin embargo, se vislumbraba la pluma y la visión anti-conformista de una mente mordaz y sin miedo a gritar las verdades que muchos preferirían no escuchar siquiera susurradas. La banda alcanzó su cenit creativo, tanto narrativa como musicalmente, en “The Headless Children” y “The Crimson Idol”, dos clásicos consecutivos de la historia de la música pesada, aunque es cierto que las siguientes obras de alguna forma nunca alcanzaron alturas similares. El reciente “Dying For The World” tampoco logra semejante hazaña, pero sin lugar a dudas se ubica en la cima junto a los trabajos más brillantes de la carrera de los norteamericanos. Fuertemente inspirado en los eventos del once de septiembre pasado, Blackie consigue transmitir momentos de genuina bronca y dolor en piezas como “Stone Cold Killers” o “Hallowed Ground”, confirmando que cuanta más rabia y furia carcoman su alma, más célebres serán las consecuencias...

- Nunca fuiste de callarte la boca o componer letras alegres, pero en este nuevo álbum sonás realmente enojado.... 

- Probablemente. Trato de no pensar en eso, porque las emociones como esas generalmente distorsionan tu juicio y tu forma de ver las cosas. En este álbum lo que traté de hacer es mirar hacia el futuro en lugar del pasado... Porque déjame decirte algo, sé perfectamente adónde nos va a llevar todo esto que está pasando: a la guerra mundial.   

 

- En las anotaciones del booklet del nuevo álbum escribiste una frase que llama enseguida la atención. Según vos, “Dying For The World” es un disco que contiene “música con la cual salir a matar gente”... ¿No pensás que fuiste un poco lejos con esa declaración?

- Es la declaración más radical que hice en toda mi carrera. Créeme, pensé durante un laaaaaargo rato en esa frase, y en si debía incluirla o no.  Porque, básicamente, esa frase no me representa a mí como persona, porque yo soy un pacifista. Pero por cada razón que me impedía escribir semejante frase, también me venían a la cabeza un montón de otras razones que prácticamente me obligaban a incluirla sin importar las consecuencias. Déjame que te haga una comparación a escala mucho menor: Cuando eras chico e ibas a la escuela seguramente había algún matón o alguien más grande y alto que vos que te molestaba todo el tiempo. A vos no te gustaba meterte en líos, pero si no hacías algo ese matón iba a estar esperándote ahí todos los días... ¿entendés a lo que me refiero? En este caso estamos tratando con una cultura que está unos setecientos años atrasada en comparación a la nuestra y que, como son fanáticos religiosos extremos, están dispuestos a morir por sus creencias. La historia nos enseña que no podés matar a una idea, sino que sólo podes matar al portador de esa idea. Por ejemplo, remontémonos a la Edad Media y la Peste Negra en Europa. Las ratas eran las que generaban la enfermedad, y millones de personas murieron por contagio. Lo único que se podía hacer era matar a los portadores, que en este caso eran las ratas. Nunca vas a poder matarlas a todas, pero si las mantenés controladas y en cantidades pequeñas podés restaurar la tranquilidad y la seguridad de toda la población... Volviendo al presente, pensá en lo que estos tipos hicieron: vinieron a los Estados Unidos y bajaron dos edificios. Acá vos podés ir a tu supermercado de barrio y robarte doscientos dólares y probablemente no te agarren. Pero si vas a un banco y te llevás doscientos millones, te van a agarrar sí o sí, estés donde estés, tarde o temprano... Estos tipos sabían eso cuando hicieron lo que hicieron. Lo sabían perfectamente y no les importó, y cuando tenés que lidiar con algo como eso la cosa se torna muy peligrosa y la única manera que tenés de detener ese tipo de enemigos es ir detrás de ellos y agarrarlos. “La mejor defensa es una buena ofensiva”, como suele decirse... Esa frase se aplica en este caso. Por lo tanto, dije lo que dije y escribí lo que escribí por una razón... Me molesta hasta el día de hoy, te lo aseguro, pero tuve que hacerlo. Lo hablo con vos y me doy cuenta de la seriedad de esas palabras. Pero entonces se me ocurrió la idea de la otra frase importante que figura en el booklet: “¡a la mierda con lo políticamente correcto! Eso se vino abajo junto con las torres....”. Cuando se me ocurrió eso, de alguna forma pareció justificar la otra frase. Porque, como te dije, estos tipos no se van a rendir. Esto va a ser un problema que va a durar generaciones. La cosa no va a terminar de un día para el otro...

 

- Estoy bastante de acuerdo con vos, pero la guerra nunca soluciona nada... salvo los intereses políticos y económicos de unos pocos...

- Totalmente. Pero yo veo a la música como una herramienta educativa. La música de fines de los ´60 y comienzos de los ´70 influyó a un montón de personas. Y esas personas hicieron el cambio. Fueron las que cambiaron al mundo, de hecho. Primero lograron detener la guerra de Vietnam, y una década más tarde bajaron al muro de Berlín. La música es una herramienta extremadamente peligrosa... En la mayoría de los casos tenés toda la razón con respecto a lo que decís de la guerra. Si el único propósito es el enriquecimiento de un gobierno, tenés razón. Pero en una guerra religiosa en la que tenés que lidiar con estos tipos de idealismos, las cosas cambian. En este caso no es Estados Unidos contra Europa, sino estos fanáticos contra todo el mundo occidental. Están en total oposición a todo lo que no sea como ellos... Y esa da miedo.  

 

- En el booklet también mencionás que durante la guerra del Golfo recibiste montones de cartas de parte de los soldados norteamericanos en las que te decían que usaban a la música de W.A.S.P. durante los ataques y que cuando las tropas iraquíes escuchaban tus canciones salían corriendo asustadas... Antes de leer esas cartas, ¿te imaginaste que tu música iba a llegar a un lugar tan distante y tener un efecto tan profundo en la gente?

- Nunca. Cuando estás metido en tu pequeño estudio de grabación componiendo nuevos temas siempre tratás de hacer el mejor disco que te sea posible. Por lo general yo siempre pienso que cada nuevo disco de W.A.S.P. va a ser escuchado por los fans y nadie más... Eso va a ser todo... Pero tampoco me imaginé que iba a llegar tan lejos con la banda en un comienzo... ¡Yo sólo soy un nene de Nueva York! ¿Cómo ocurrió esto? ¿Cómo llegué a grabar tantos discos? Se siente bizarro...

 

- Siendo un nativo de Nueva York, ¿qué fue lo primero que se te cruzó por la cabeza durante el atentado en las torres?

- (suspira) Probablemente lo mismo que pensó todo el mundo. Estábamos de gira ese día, fuera de la ciudad, y yo recibí una llamada diciéndome que mejor encienda la televisión. Cuando vi esas imágenes lo primero que pensé fue “Ok, este es el Apocalipsis sobre el que tanto nos hablaron....”. Eso fue lo primero. Pero cuando me enteré de lo que realmente pasó supongo que sentí lo mismo que todo el mundo.... Igualmente, mi verdadera reacción fue cuando pude volver a Nueva York. Yo crecí ahí, ¿entendés? En la canción “Hallowed Ground” hay una frase que dice “Ya no sé dónde quedó mi hogar”. Porque durante toda mi infancia yo podía ver por la ventana a la Estatua De La Libertad y a las dos torres. Y ese paisaje era parte de mi casa, parte del fondo del lugar donde yo vivía, ¿entendés? Era parte de mi vida. Y volver a ese lugar y ver parte de tu antiguo vecindario desaparecido por completo es algo que realmente te choca. Sabía que cuando volviese ya no iban a estar esos edificios, pero una cosa es verlo por TV y otra es llegar ahí y verlo personalmente. Ahí fue cuando la realidad me pegó...  

 

- Me comentaron que el olor que se respiraba en toda la zona era intolerable...

- Parecía el olor de cables pelados. ¿Viste ese olor que sale cuando se quema un cable? Era algo así. Estaba en todas partes y no podías escaparle... Escribí la canción “Hallowed Ground” en un bar unas pocas horas más tarde, y el olor todavía lo tenía en la punta de la nariz. Todo lo que comía tenía ese olor. No me lo podía despegar... Me volvió loco. Nunca antes nada me había afectado así. De ahí viene la frase “I tasted hallowed ground” (“probé territorio santo”), porque ese día lo probé literalmente...  

 

- ¿Te veías venir a los atentados? ¿Pensabas que las cosas iban a llegar tan lejos?

- Mirá, este país es detestado en muchas partes del mundo. Yo estuve viajando por todo el mundo durante los últimos veinte años. Estuve en un montón de lugares diferentes, en repetidas ocasiones. Y yo escucho a la gente cuando habla. En muchos casos, sus quejas hacia Estados Unidos parten de los celos, el resentimiento, y ese tipo de cosas... Pero otras veces sus quejas son legítimas. No hay ninguna duda de que el gobierno de los Estados Unidos cometió un montón de atrocidades y metieron a un montón de gente en la mierda profunda... No lo niego. Por eso entiendo a muchas de las quejas. Pero en este caso no podés culpar sólo a Estados Unidos, o usar a este país como excusa, porque hoy se sabe que esta gente en realidad le tiene odio a toda la cultura occidental. Eso incluye a Argentina, Europa y un montón de otros países, ¿entendés? Se sabe que también quisieron atacar el Parlamento en Londres, y quién sabe qué otros lugares del mundo. O sea que el problema no es sólo nuestro... Todos vamos a tener que lidiar con ellos... Esto es similar a lo que Hitler quiso hacer. Él quería eliminar a los judíos, y estos fanáticos religiosos quieren eliminar a la cultura occidental.  

 

- ¿Qué quisiste expresar exactamente con el título “Dying For The World” (“Muriendo Por El Mundo”)? ¿Quién debe morir y por cuál causa?

- La idea básica me vino a la cabeza cuando me puse a pensar en esas personas que viven sus vidas para complacer a otros en lugar de complacerse a sí mismos y vivir su propia vida. Y después pensé en lo completamente opuesto a eso, en la frase de la Biblia que dice “¿Qué recibe a cambio el hombre si gana una guerra pero pierde su alma?”. Después vino el once de septiembre... Pero yo quería un concepto abstracto que le permitiera a cada oyente interpretar su propia idea. Me gusta usar tópicos abstractos en todas las áreas, ya sean las tapas de los discos o las letras.

 

 

Tocá, Grabá, Escuchá (Como Un Animal)

- ¿Qué pasó con Chris (Holmes, guitarrista clásico de W.A.S.P.)? ¿Por qué no participó en este nuevo disco?

- Bueno, como muchos otros guitarristas, le picó el bicho del blues y decidió que eso era lo que quería hacer. Desde hace ya años que tenía ganas de ir en esa dirección y hacer música al estilo de B.B. King, ZZ Top y esa clase de cosas... Yo creo que lo más importante es que él haga lo que quiera, la música que realmente lo haga feliz...  

 

- ¿Todavía lo ves? ¿Siguen siendo amigos?

- Sí, claro. Hablé con él hace un par de días...  

 

- ¿Pensaste que iban a volver a estar juntos en el grupo después de “The Headless Children”?

- No, no me lo imaginaba. Su vida estuvo llena de complicaciones, y no fue hasta que se divorció que realmente se recuperó y volvió a ser la persona que era antes. Pero en el caso de este disco la cosa fue otra... ¿Viste esa frase que todo el mundo usa cuando le preguntan a alguien por qué se fue de alguna banda y la mayoría responde “por diferencias musicales”? Bueno, ¡en este caso eso fue verdad! (risas) Te lo juro. Y dudo que volvamos a tocar juntos, porque no lo veo a Chris tocando esta clase de música nuevamente...

 

- ¿Y cómo te decidiste por Darrel Roberts, su reemplazante?

- Nuestro bajista lo había visto tocar en una banda de covers de Metallica. Cuando nos enteramos de que Chris se iba a ir decidimos audicionar a Darrel y ver qué onda... Y era bastante bueno, realmente. Eso me impresionó bastante, pero lo que más me impresionó fue su forma de cantar, porque Darrel también es cantante. Cantaba todas las partes de Hetfield (cantante de Metallica) en la banda que te mencionaba, y me rompió la cabeza... En vivo tiene una fuerza impresionante. Es un cantante genuino.

   

- ¿Pensás incluir su voz en el próximo álbum?

- Tal vez. Es muy probable... En este nuevo álbum canta algunos coros... Y acordáte que en el primer disco yo no cantaba todas las canciones. Nuestro baterista de aquella época solía cantar algunas partes, y esa clase de cosas realmente las extraño, porque teníamos una mayor variedad vocal. Me gustaría poder volver a hacer algo así...  

 

- Como guitarrista, ¿cuáles fueron tus influencias?

- Bueno... No lo sé, realmente. Cuando era chico mi mamá era una fanática de Elvis y Chuck Berry, así que esa música sonaba todo el día en mi casa. Y mi hermana era una loca por los Beatles... Yo crecí con esas cosas. Y cuando crecí un poco más escuchaba cosas como Steppenwolf. Y como mi mamá era de Texas también escuchaba country, así que en realidad yo me crié con un montón de cosas diferentes. Fue un poco de todo. Cuando empecé a tocar la guitarra supongo que usé un poco de todo eso... Mirá, yo no soy un violero en el sentido tradicional, no te voy a decir que mis influencias fueron Jeff Beck o esa clase de gente... Yo soy un compositor antes que cualquier otra cosa. Los instrumentos son complementos para mi voz y mis letras... Un día lo conocí a David Gilmour (de Pink Floyd) y le pregunté cómo hacía para sacar esos solos y esas melodías de guitarra con tanto sentimiento. Se río y me dijo “bueno, yo soy un cantante. Es así de simple. Me gusta pensar en la guitarra como si fuera mi voz”. Y yo pensé que eso tenía todo el sentido del mundo. Él no se ve a sí mismo como un gran guitarrista, lo cual sé que puede sonar raro, porque en esencia es un cantante. Y yo veo a la guitarra de la misma forma.

 

- ¿Pero cómo te metiste en la música pesada por primera vez? ¿Qué banda te hizo decidir por esta clase de género?

- ¡Steppenwolf y “Born To Be Wild”! ¡Guauuu! Yo tenía como doce años cuando escuché eso por primera vez. Y hasta el día de hoy que siento lo mismo cada vez que escucho esa canción. Sigue siendo tan poderosa hoy como cuando apenas salió. Nunca antes había escuchado algo así. Y lo gracioso es que millones de bandas hicieron un cover de ese tema, pero nadie puede imitarlo o rescatar la magia...  

 

- Y la versión original estaba muy bien grabada para su época...

- No puede ser duplicada. Gran parte de ese sonido viene de la técnica de grabación de aquellos años y los micrófonos que usaron. Hoy no se puede recrear eso.  

 

- Bueno, eso fue justamente lo que me gustó del nuevo álbum.  Por un lado suena muy “retro” y muy ochentas, pero al mismo tiempo tiene un aire renovado que hace que el grupo se sienta totalmente rejuvenecido...

- ¿Y sabés por qué? Porque estuve escuchando un montón de mis viejas influencias antes de grabar este disco. Cosas como “Revolver”, de los Beatles. Nadie volvió a hacer eso. Ellos habían usado técnicas rarísimas, como grabar cosas al revés o grabar los instrumentos de forma normal y después reproducirlos al revés. Eso fue lo que hice yo en este caso. Grabé de todo al revés: guitarras, batería, voces... Usé esa técnica junto con muchas otras que derivan del sonido psicodélico que se usaba en esa época. Y déjame decirte que eso me abrió toda una nueva puerta a nivel creatividad que yo creo que realmente me va a llevar al futuro. Recién empiezo a experimentar con todo esto...  

 

- Ok, pero no hay ningún mensaje satánico grabado al revés, ¿no?

- ¡No!... (risas) ¿Por qué habría de hacer eso? Si realmente querés decir algo... ¡No lo escondás! (risas)

 

- ¿Usaste equipos analógicos en esta oportunidad?

- Todo fue analógico. Los últimos dos discos los grabamos con consolas y equipos digitales y el sonido final no me gustó para nada. Mucha gente me pregunta qué pienso de este último álbum. A nivel canciones todavía no puedo responder eso, porque generalmente me lleva un año el asimilar los nuevos temas y formular una opinión. Pero en lo que al sonido respecta, este es sin dudas el mejor álbum que grabamos en nuestras vidas. Volvimos al sonido analógico, nos deshicimos de todo lo digital y usamos equipos bien viejos. Y hay sonidos que no podés lograr de otra forma. Lo que me sorprendió fue que nunca antes me había puesto a pensar en que el último álbum que grabamos de forma analógica había sido “Still Not Black Enough” en el ´95. Y un día me puse a comparar nuestros dos últimos discos con “The Headless Children” y “The Crimson Idol” y me enfermé por lo que escuché. ¿Cómo carajo nos alejamos tanto del sonido analógico? Me enojé conmigo mismo. Entonces me dije, “ok, volvemos para atrás”. Y si querés realmente hacer un disco con buen sonido tenés que invertir plata, porque lo analógico es más caro que lo digital. Lo digital podrá ser barato, sencillo y práctico, pero a la larga tu producto sufre las consecuencias.  

 

- Ustedes siempre se mantuvieron fieles a un sonido bastante tradicional mientras que durante los últimos años muchos nuevos estilos y sonidos fueron emergiendo dentro del género. Algunas personas critican a W.A.S.P. porque en su opinión el grupo suena muy “desactualizado”, pero yo me imagino que a vos esa clase de opiniones no podrían importarte menos, ¿no?

- Bueno, vos dijiste que “nuevos” sonidos emergieron. En realidad son híbridos de viejos sonidos. Y lo que yo hice en este nuevo disco también es un híbrido, lo cual le da un aire renovado y único... Pero en definitiva esa clase de opiniones son muy subjetivas y dependen de muchas cosas. Mi problema con las bandas nuevas es que todas suenan igual. No hay color ni diversidad. Y gran parte de eso es culpa del sonido digital, que es muy “plano” y no tan “cálido” como el analógico. No hay nada que puedas hacer al respecto.  

 

- Por eso yo todavía sigo comprando vinilos...

- ¡Exacto! Hay un límite muy claro en lo que a los CD respecta, y es que no te permiten una resolución mayor a los 16 bits. Pero yo escucho las ediciones en vinilo de los Beatles de un sello que se llama Mobile Fidelity y me rompen la cabeza. Son vinilos de 180 gramos, y no podés compararlos con nada...  

 

- Muchos CD´s son publicitados como “re-masterizados en 24 bits”, pero eso hace referencia sólo a los masters de estudio, y no al CD que uno compra, porque el formato no permite mayor resolución que 16 bits...

- Totalmente...  

 

- Tal vez con los nuevos formatos como el Super Audio CD eso pueda solucionarse...

- Hhhhmmmm.... No sé, porque la mayoría fueron grabados digitalmente en primer lugar . Yo escuché varios discos en ese formato y no me gustaron mucho que digamos... Si tu grabación original es una mierda, la copia final también va a ser una mierda, ¿entendés?  

 

- Y tampoco me puedo acostumbrar a la idea de escuchar música con sonido “surround”... Prefiero el viejo y querido estéreo...

- Te cuento algo: justamente estuve hablando con la gente del sello, y “Dying For The World” va a ser re-lanzado el año que viene con sonido surround en 5.1 canales... Si escuchás discos viejos re-mezclados en 5.1 canales el resultado es una cagada. Pero si vos grabaste originalmente un disco en ese formato y compusiste las canciones con eso mente, el resultado es totalmente diferente. Te lo aseguro: va a ser el futuro de la música. Te abre un montón de puertas a nivel creatividad...  Podés escuchar sonidos alrededor de tu cabeza... A los pocos días de haber terminado el disco una compañía nos ofreció re-grabarlo en 5.1, así que vamos a hacerlo. Yo creo que si podés grabar algo originalmente de forma analógica y después re-mezclar eso en 5.1 vas a obtener lo mejor de ambos mundos.  

 

- Manowar acaba de editar el primer Super Audio CD en 5.1 del género...

- Si fue grabado originalmente en 5.1 debe sonar genial... Pero no lo escuché aún. Lo que nosotros vamos a hacer es re-grabar la mayoría de las pistas de este álbum en 5.1, porque para eso necesitás micrófonos especiales... Va a ser algo genial... Después tenés el caso del DVD-Audio que te permite grabar un canal de audio en el que podés charlar y hablar sobre el disco. Es una narración explicativa, o también podés incluir las letras o entrevistas o lo que sea... Mi idea cada vez que grabo un disco es tratar de que el oyente se meta de lleno en los temas y sienta como que puede entrar al estudio con nosotros y compartir el proceso de grabación. Por eso suelo escribir esos textos explicativos en los booklets. Lo importante es explicarle al oyente lo que estaba pensando mientras creábamos al disco, o cuál fue mi intención al hacerlo. El DVD te permite todo eso, y es como abrirle las puertas del estudio al oyente y decirle “pasá nomás”... Porque yo podré hacer música, pero también soy un fan. Cada vez que veo cómo se grabó un disco o algún documental me vuelvo loco. Me hipnotizan esas cosas...  

 

 

 

- ¿Qué opinión tenés sobre géneros como por ejemplo el black y el death metal?

- Bueno, ya conocés el dicho: “Sólo hay dos tipos de música: la buena y la mala”. Por otra parte, el año pasado tocamos en Italia en un festival llamado “Gods Of Metal”, y quedé muy sorprendido con las cosas que muchas bandas de hoy hacen junto a orquestas. Están usando mucho esa clase de arreglos orquestales y clásicos combinados con el sonido tradicional del género. Y me encantó eso...  

 

- En lo que a presentación visual respecta, de alguna forma ustedes fueron uno de los responsables de toda la estética del black metal junto con bandas como KISS...

- Sí, suelen nombrarnos como influencias. Y para las orquestaciones muchos nos dicen que se inspiraron en “The Crimson Idol”. Ese tipo de discos marcaron mucho a la gente por su atmósfera y profundidad. Por otra parte, cosas como “I Wanna Be Somebody” supongo que no influenciaron a nadie (risas)...  

 

- Vos formaste parte de sellos multinacionales e importantes durante toda tu carrera. ¿Cuál es tu visión sobre el mundo de la música?

- Por lo general tuve mucha suerte. Siempre tuvimos apoyo y difusión por parte de los sellos, y EMI nos trataba muy bien hasta que la compañía empezó a caerse a pedazos. Entonces se nos ocurrió crear nuestro propio sello y eso fue lo que hicimos. Creamos Metal-Is y Sanctuary Music, que de alguna forma fue como cumplir un sueño que teníamos desde hace mucho tiempo. La industria musical tiene etapas y por lo general siempre se repite el mismo círculo. Primero un sello comienza a crecer, se consolida y finalmente es comprado por una compañía mayor. Esto es en realidad perjudicial, porque cada vez tenés menos sellos editando el mismo producto una y otra vez. Editan cosas seguras desde el punto de vista económico y no se arriesgan con algo nuevo o atrevido. Esto pasó tanto en los ´70 como en los ´50 y ´60. Cuando Elvis se hizo famoso los sellos empezaron a editar un montón de porquerías con la intención de tratar de imitar esa misma fórmula, y como ejemplos los tenías a Fabian, Frankie Avalon, Pat Boone... gente que no llegaba a los talones de los originales... Pero si bien esto es negativo, también tiene una consecuencia positiva porque le abre las puertas a sellos más chicos. Y fue justamente un sello chico llamado Reprise el que dio a conocer a Jimmy Hendrix por primera vez. Imagináte si eso nunca hubiese pasado... Un sello grande nunca se hubiera arriesgado con algo como eso. De ninguna forma. ¿Te imaginás lo que nos hubiéramos perdido? Los sellos grandes apuestan a lo seguro. Su intención no es vender un millón de discos, sino diez millones... Si vendés medio millón sos un fracaso, pero esa cifra para un sello chico es un gran éxito... En definitiva, hay cosas buenas y cosas malas en todo esto...  

 

- ¿Hay alguna banda de los últimos años que te haya llamado la atención o que disfrutes escuchar?

- Ya hace como diez años que existen, pero si tengo que elegir alguna elijo a Tool. Me recuerdan al Pink Floyd del ´69, antes de que se volvieran comerciales...

 

La Sociedad Sin Cabeza

- ¿Es cierto que pasaste dos años en una escuela militar en Florida como castigo por parte de tu familia?

- ¡Cómo odié eso! Fue a comienzos de los ´70, probablemente el período más miserable de toda mi vida.

   

- ¿Pero qué fue lo que hiciste?

- ¡Me porté mal! (risas)  

 

- ¡Y seguís haciéndolo!

- ¡Ja, ja, ja, ja! Mi hermano también era terrible, así que mi viejo llenó unos papeles y lo metió a la fuerza en el ejército. A mí me dijo que si también me portaba mal me iba a hacer lo mismo, y al final no terminé en el ejército pero sí en una escuela militar...  

 

- En esa época solías juntarte con Ace Frehley (guitarrista de KISS), ¿no?

- Sí. Todavía somos amigos. Fue una época asombrosa. Yo tenía unos 18 años y veía como KISS crecía a pasos gigantes. Aprendí un montón de Gene Simmons (bajista y líder de KISS), que me enseñó muchísimas cosas y me ayudó en diversas áreas. Ace era mi amigo, pero Gene siempre fue como un hermano mayor. Me aconsejó y ayudó en momentos de confusión y dudas. Fue un factor decisivo en mi carrera.  

 

- Esta próxima pregunta es estúpida, lo sé, pero uno crece escuchando bandas como W.A.S.P. y los rumores te quedan grabados en le mente de por vida... Lo que quiero tratar de preguntarte es ¿qué significa realmente el nombre W.A.S.P.?

- Bueno, queríamos un nombre que fuera controversial. Esto es algo que iba de la mano con la época. Nadie lo había hecho antes. Muchas bandas lo hicieron después, pero nosotros fuimos los primeros. Pensamos que el tratar de adivinar lo que significaban las iniciales volvería a la gente loca... ¡y funcionó! (risas) Hasta el día de hoy sigo escuchando nuevas interpretaciones. El otro día me escribió un soldado desde Afganistán y me dijo que su interpretación era “We Are Serving Proudly” (“Estamos Cumpliendo Orgullosamente”). Yo le respondí que era la mejor interpretación que había escuchado...  

 

- A mí me quedó marcada la de “We Are Sexual Perverts” (“Somos Pervertidos Sexuales”)...

- Esas cosas suelen cobrar vida propia, ¿no?

 

- Y en realidad KISS lo hizo primero. Recuerdo que muchos decían que el nombre significaba “Knights In Satan Service” (“Caballeros Al Servicio De Satán”)...

- Sí, es cierto... Me había olvidado de eso...

 

- En muchas de sus giras ustedes solían usar efectos de maquillaje, sangre y ese tipo de sensacionalismos. ¿Pensás que la banda hubiese recibido el mismo tipo de atención de no haber sido por esos elementos?

- Mi idea era hacer que la gente piense. Hicimos eso desde el comienzo, con cosas abstractas que representaran de alguna forma lo que estaba cantando y el mensaje de las letras. Algunos lo entendieron y otros no. Pero a mí honestamente nunca me interesó el sensacionalismo. Soy consciente de que mucha gente nos asocia justamente con eso, pero incluso desde el comienzo mi intención era que la gente se fuera de los shows pensando “¿qué carajo fue eso que acabo de ver? ¿Por qué Blackie hizo eso?”... ¿Entendés? En 1989 fue cuando le empezamos a dar mayor prioridad a eso, después de la salida de “The Headless Children”.  

 

- ¿Dirías que era como un mal necesario para poder transmitir el mensaje que pretendías transmitir?

- No lo sé. Muchas bandas comienzan usando esa clase de ingredientes y con el tiempo dejan de hacerlo. En cierta forma es algo contradictorio, porque hoy sos una persona y mañana sos otra totalmente diferente. Lo único que siempre traté de hacer fue actuar como una voz de la generación de la cual formo parte e incentivar a la gente para que piense... Algo que no muchos hacen.  

 

 

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20 Años Dentro Del Circo De Blackie 

(Que Aún No Es Lo Suficientemente Negro)

(W.A.S.P. Disco Por Disco, Según Blackie Lawless)

 

- “W.A.S.P.” : “Desesperación. Eso es lo primero que me viene a la mente sobre ese disco. Teníamos todos poco más de veinte años y pensábamos “si no hacemos esto ahora, no lo hacemos más”. Pusimos todo en ese disco, fue el “ahora o nunca”. Sonoramente era muy crudo, muy precario. No pulimos el sonido en lo absoluto... Pero, bueno... Esa era la idea...”.

- “The Last Command” : “El sonido en este caso estuvo mucho más trabajado y pulido, principalmente porque por primera vez trabajamos con un productor externo... algo de lo que me arrepiento hasta el día de hoy. Debimos haber hecho la nuestra sin permitir que nos impidieran trabajar solos. Pero ya sabés cómo funcionan estas cosas. Estamos hablando de EMI, un sello gigante y con mucha influencia... No hubo caso. Pero no nos gustó el resultado...”.

- “Inside The Electric Circus” : “Un álbum muy cansado de una banda muy cansada. Estuvimos de gira por casi tres años y ya casi ni sabíamos quiénes éramos. Lo que aprendí de ese disco es que uno tiene que tomarse el tiempo para volver a encontrarse con uno mismo. Lo peor que puede pasarte es que cuando terminás de caminar el camino de la vida te encontrás finalmente con vos mismo y no sabés qué decirte...”

- ¿Te sentías de esa forma después de tan sólo tres discos?

- ¡Oh sí! Teníamos un itinerario realmente increíble. No parábamos ni un segundo, nos peleábamos con el sello, nos dispararon tres veces, nos amenazaron de muerte cientos de veces... Era una locura, un período intenso que parecía no terminar. Y antes del primer disco estuvimos tocando en bares por más de un año. Nuestro caso fue muy particular. Pasamos de la nada a llenar estadios de un día al otro. Fue una explosión. Pero esto es el problema que tienen muchas bandas hoy en día, y todo debido a que sólo escuchan a los representantes de los sellos que les dicen “tienen que salir a tocar todo el tiempo o nadie se va a acordar de que existen”. Y ellos se lo creen, se piensan que si no sacan un disco atrás de otro o no paran de tocar en vivo se va a acabar el mundo. En realidad, lo único que se va a acabar son sus carreras, por los discos de mierda que editan...

- “The Headless Children” : “Ese disco soy yo mismo enojado, pero enojado de en serio. Y conmigo mismo. Me odiaba por haber permitido que un álbum como “Inside The Electric Circus” haya visto la luz. Mirá, en tu vida podés enojarte con medio mundo y echarle la culpa a otras personas por tus problemas. Pero al final el responsable sos vos mismo. Vos sos el que toma las decisiones y permite que esas cosas pasen. Por eso yo estaba enojadísimo pero finalmente me di cuenta de que la culpa y el problema era yo. Los tipos del sello venían y me decían “mirá, nos parece que deberías hacer algo diferente, algo que suene como esta o tal otra banda que hoy está vendiendo mucho”. Y yo les respondía que no, que eso no sería W.A.S.P. Pero, básicamente, lo que ellos siempre terminan diciéndote es: “ok, hacé lo que quieras, pero si tu próximo disco no vende, te vas...”. Por suerte, “The Headless Children” fue el álbum que más vendió de toda nuestra carrera, así que quedé bien parado...”

- “The Crimson Idol” : “Acá pasó lo mismo. Nadie creía que un álbum conceptual en esa época iba a ser exitoso. Yo les dije que realmente tenía ganas de contar esa historia, sentía pasión por ella y creía en ella. Y la gente del sello me advirtió lo mismo que antes, pero una vez más yo volví a tener la razón y el disco fue muy exitoso. La idea de esa historia se me ocurrió después de haber recibido muchas cartas de chicos que me preguntaban cómo hacer para triunfar en el negocio de la música y llegar al lugar en el que yo estaba. Yo les explicaba que para eso tenés que realmente querer llegar a ese lugar. Tenés que quererlo con toda tu alma y no dejar que nada te impida lograrlo. Ellos me decían “sí, sí, sí... entiendo”, pero en realidad no lo entendían del todo, no comprendían que detrás de este negocio hay mucha mierda y que es uno de los negocios más feos y desagradables que puedan existir. La historia de “The Crimson Idol” habla sobre esto. Si después de escucharla todavía te quedan ganas de meterte en este negocio, genial...”.

- “Still Not Black Enough” : “Lo que más me acuerdo de esa época, después de haber estado de gira por un año, es el escuchar la frase “nunca dejes que tu bebé se transforme en tu monstruo” en un documental. Y yo me empecé a reír, porque entendí lo que eso significaba. “The Crimson Idol” fue, y es incluso hasta el día de hoy, mi obra más grande. Ese disco me consumió tanto, pero tanto, que pensé que ya nunca más podría volver a hacer algo como eso. Vivía a la sombra de eso. Mi bebé, en otras palabras, se había convertido en un monstruo. Me estaba consumiendo y no sabía dónde ir, porque no importaba qué hiciera, mi próximo disco iba a ser un fracaso en comparación. Acordáte que “The Crimson Idol” fue votado como uno de los veinte mejores discos conceptuales de la historia, junto con obras maestras como “The Wall” o “Sgt. Pepper”... Así que finalmente llegué a la conclusión de que lo único que podía hacer era buscar en los rincones más profundos y oscuros de mi propia mente y escribir sobre lo que me asustaba... ¡porque lo que yo estaba sintiendo en esa época realmente me asustaba!”

- “Kill, Fuck, Die” : “Chris y yo acabábamos de terminar unas relaciones personales y ambos habíamos fracasado. Fueron unas relaciones muy malas, y supongo que por eso nos volvimos a juntar. Él se acababa de divorciar y yo terminé un noviazgo de más de tres años de forma bien fea. Así que nos juntamos y estábamos los dos calientes con medio mundo. Siempre digo que este disco pudo tranquilamente haberse llamado “Hate” (“Odio”), porque así nos sentíamos. Y honestamente creo que la razón por la cual nos volvimos a juntar fue porque después de atravesar una experiencia negativa uno tiende a apoyarse en lo seguro, o buscar el hombro de alguien en quien se puede confiar. Alguien familiar... Después de la gira de ese disco fue como que atravesamos una terapia y al final nos sentimos bien. Miramos hacia el mundo por primera vez después de mucho tiempo y de repente no era un lugar tan feo...”.

- “Helldorado” : “Un disco totalmente opuesto a Kill, Fuck, Die”, bien optimista y lleno de vida. Artísticamente creo que es de lo mejor que hicimos. La energía de ese disco es increíble. Estaba listo para vivir nuevamente después de lo que me había pasado. Cuando salís de una mala relación realmente no estás vivo. Te metés como en una especie de caparazón y te dejás llevar por la corriente. Eso es lo que hacíamos Chris y yo. Pero después de un largo rato la lluvia paró y el sol volvió a salir. Y ese disco era una celebración, porque nos sentimos vivos nuevamente...”

- “Unholy Terror” : “Chris  y yo nos criamos de forma muy, muy religiosa. Siempre pensamos que la religión está llena de hipocresía, y mucha gente sin dudas piensa lo mismo, así que decidimos escribir sobre eso. “Unholy Terror” es un disco conceptual sobre la religión. Según mi experiencia, la gran mayoría de las personas piensa lo mismo que nosotros sobre lo hipócrita de estas cosas... ¡pero nadie se anima a decirlo!”

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Discografia Basica:

 

» Álbumes:

“Animal (Fuck Like A Beast)” (Ep, 1993)

“W.A.S.P.” (1984)

“The Last Command” (1985)

“Inside The Electric Circus” (1986)

“Live… In The Raw” (en vivo, 1987)

“The Headless Children” (1989)

“The Crimson Idol” (1990)

“First Blood… Last Cuts” (compilado, 1993)

“Still Not Black Enough” (1995)

“Kill, Fuck, Die” (1997)

“Double Live Assassins” (en vivo, 1998)

“Helldorado” (1999)

“The Best Of The Best (Volume 1, 1984-1999)” (2000)

“The Sting” (compilado, 2000)

“Unholy Terror” (2001)

“Dying For The World” (2002)

 

 

» Video:

“Live At The Lyceum, London” (1984)

“Videos… In The Raw” (1988)

“First Blood… Last Visions” (1993)

“The Story Of Jonathan” (1993)

 “Live In Milan ´97” (1997)

“W.A.S.P. Con ´98” (1998)

“The Sting” (VHS & DVD, 2001) 

 

 

» Apariciones Especiales:

“The Dungeonmaster” (1983)

“The Decline Of Western Civilization, part II - The Metal Years” (incluye entrevista a Chris Holmes, 1984)

“This Is Spinal Tap” (1984)

 

 

» Soundtracks:

“Dudes” (1987)

“A Nightmare On Elm Street V: The Dream Child” (1989)

 

 

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