ANATHEMA

 “Resonance 2”  

(Peaceville Records, 2002) 

 

    Cuando una banda cambia de compañía discográfica, el sello anterior explota al máximo, a través de discos en vivo o compilados, todo lo que el artista realizó durante su contrato. La mayoría de las veces resulta un intento desesperado de lucro, pero en ciertas ocasiones puede llegar a ser una oportunidad para sacar a relucir joyas desconocidas, o al menos dejar un buen recuerdo (claro que la segunda opción no niega la primera). Es el caso de lo que hizo Peaceville con Anathema, quienes se pasaron a Music For Nations para “A Fine Day To Exit”; además, once años de vida y siete maravillosas obras justifican una recopilación. Fueron los propios músicos los encargados de decidir editar un álbum doble, con los temas más tranquilos y ambientales en el primero y los más pesados en el segundo. “Resonance 1” contenía covers de Pink Floyd y Bad Religion, y algunas versiones acústicas de sus temas, y en “Resonance 2” simplemente repasan su discografía desde “Serenades” hasta “Alternative 4”, incluyendo los dos temas pertenecientes al single “We Are The Bible”: “Nailed To The Cross/666” y “Eternal Rise Of The Sun”. Sin duda la primera entrega poseía mayores atractivos por las rarezas que aparecían. Acá uno se pregunta qué otro sentido hay más que ofrecerle una idea de lo que es Anathema a los que aún ignoran las etéreas sensaciones encerradas en el metafísico universo de esta imprescindible agrupación. Yo recomendaría crear la propia lista de temas, porque cada uno tiene sus canciones favoritas que difícilmente coincidan plenamente con las de otros, y ordenar los tracks según el gusto personal. O todavía mejor, escuchar todos los discos, uno por uno y sin saltear nada. De pocos grupos en el mundo se puede afirmar que cada creación que concibieron merece descubrirse, disfrutarse y redescubrirse eternamente, y que absolutamente nada es desechable. “Resonance 2” resume una carrera perfecta y demuestra, una vez más y por si hiciera falta , que Anathema es una banda única e irrepetible.

Silvina Herrera