BLAZING ETERNITY

“Times And Unknown Waters”  

(Prophecy Productions, 2000)

  Album Cover

El under es vasto, superpoblado tal vez, pero ciertamente capaz de ofrecer menúes para todos los gustos todos. Dentro de los géneros y los sub-géneros que nos competen, pocos son los sellos cuyas propuestas se traducen en calidad constante y satisfacción garantizada (¡o le devolvemos su dinero!.... ¡Llamé ya!). Años atrás, Holy Records encabezaba indudablemente la lista con su arsenal de maravillas (Septic Flesh, Elend, Orphaned Land, Tristitia, etc...), que poco a poco, y para nuestra desgracia, fueron perdiendo su brillo o simplemente desaparecieron (llamado a la solidaridad: si alguien sabe qué cuernos pasó con Elend, por favor comuníquese con la redacción. Desde ya, muchas gracias). Actualmente, Prophecy Productions se perfila como uno de los aspirantes al codiciado trono vacante (intencionalmente dejando de lado, por razones obvias, a companías mayores como Nuclear Blast o Century Media). Con glorias de la talla de In The Woods..., Empyrium, Drawn o Tenhi en su recomendadísimo catálogo, francamente no hay mucho por objetar. Los mismos adjetivos podrían aplicársele a este debut de Blazing Eternity que pasa a engrosar la familia, aunque justo es reconocer que sus virtudes no son ni tan numerosas ni tan únicas. La propuesta de estos daneses, si bien  nada despreciable, sorprende solo en contadas pero satisfactorias instancias. Su doom/death con aires soñadores (o “Nordic Night Metal”, como reza la gacetilla de prensa) es efectista, pero no del todo efectivo. Los ingredientes característicos (voz melancólica contrastada por los berrinches al estilo black, esporádicas guitarras acústicas, teclados sugerentes, etc...) están presentes a lo largo y ancho de la obra, pero la combinación mágica de los mismos se hace desear bastante, manteniéndote a la expectativa sin llegar a recompensarte adecuadamente una vez finalizado el trámite. Nada alarmante, al fin y al cabo, aunque en el futuro bien podrían terminar de convencernos si le prestaran un poco más de atención al trabajo de sus compañeros de sello.

Esteban Medaglia