CORONA BOREALIS

“Cantus Paganus”  (2000) 

 

 

    Uno de los sub-estilos que mayor interés reviste dentro del género es aquel que entrelaza al metal en sus diversas ramificaciones con la belleza inherente de la música celta. Evidentemente, ambas expresiones poseen notorios puntos de encuentro que ayer hubiesen resultado insólitos y, no obstante, hoy constituyen todo un consolidado aunque modesto movimiento encargado de revalorizar los usos y costumbres de una de las civilizaciones más fascinantes que hayan habitado el globo. Corona Borealis no sólo lleva adelante dicha revalorización con fabuloso encanto, si no que prescinde por completo del elemento metálico hasta lograr, consecuentemente, un sonido por completo arraigado y subordinado a las raíces que dan vida a su propuesta. “Cantus Paganus” no trata de imitar la música celta ni pretende el desprendimiento de una nueva vertiente inspirada en ella. “Cantus Paganus” ES música celta. De principio a fin y sin distorsión que siquiera atisbe arruinar el hechizo. Un álbum sencillamente hermoso y hermosamente sencillo, pleno en melodías encantadoras y aires festivos maravillosamente dibujados por harpas, gaitas, flautas, guitarras, tambores y laúdes que de tan efectivos en su conjunto resultan mágicos. Los atentos reconocerán en “Tourdion”  similitudes con la versión de “Play, Minstrel, Play” de Blackmore´s Night, y el resto de la placa consiste en la recreación de arcaicos cantos tradicionales franceses e ingleses, e improvisaciones sobre material similar. En todos los casos, los resultados son impecables, tornándose difícil la tarea de encontrar candidatos, dentro de un mismo mercado, capaces de superar el emprendimiento. Porque acaso no los haya.

Esteban Medaglia