DIABOLICAL MASQUERADE

 “Death's Design (Original Motion Picture Soundtrack”  

(Avantgarde Music, 2002) 

 

   

“Death´s Design” es el título de una película que no existe. Nunca existió, y probablemente nunca existirá. “Death´s Design - Original Motion Picture Soundtrack” es el título de la banda de sonido de dicha película. La leyenda cuenta como una productora hollywoodense llamada “West & Hill Corp.” contrata los servicios de Diabolical Masquerade (léase Anders Nyström, guitarrista de Katatonia, aquí bajo su antiguo apodo “Blakkheim”) para encargarse del soundtrack tras haber escuchado una copia de “Nightwork”, anterior álbum de este singular proyecto en el que las influencias cinematográficas siempre constituyeron un ingrediente significativo. Nyström acepta la oferta inmediatamente, alista una vez más a su acérrimo compinche Dan Swanö, y juntos componen la tarea en tres meses, reclutando al “The Maalten Quartet”, un cuarteto de cuerdas estoniano, y numerosos otros músicos invitados provenientes de estilos dispares y ajenos al metal. Pero el proyecto se viene abajo... Y no me pregunten por qué. Nyström y Swanö, defraudados y alicaídos, compilan el material registrado, dividiéndolo en 61 tracks agrupados en 20 movimientos, pero obteniendo una duración total que no supera los 44 minutos. El sello Avantgarde, responsable de la edición de “Nightwork” pero originalmente desvinculado de este ambicioso emprendimiento, decide cambiar de opinión y darle luz verde al lanzamiento de la placa. Y el resultado es sorprendente, sin dudas, pero no por ello legítimo. “Death´s Design - Original Motion Picture Soundtrack” tiene tanto de soundtrack como cualquier otro álbum de Diabolical Masquerade. Las atmósferas policromáticas y detonadoras de sentimientos mixtos encabezan el reparto, pero en esencia se trata de una obra que combina metal extremo (voces desgarradas incluidas) con esporádicos pasajes clásicos, coqueteos jazzeros y desvaríos estilísticos varios. De no haber sido mencionado el trasfondo creativo del álbum y sus orígenes como banda de sonido inédita, nadie se hubiese percatado del detalle. La inclusión de una serie de leit-motivs (el primero de ellos presentado desde el “Primer Movimiento”), exitosamente re-estructurados y modificados durante el transcurso del trámite, constituyen el único requisito presente que permite calificar al disco como un verdadero sustento de acción en celuloide. No obstante, se trasluce una notoria falta de cohesión entre los diferentes movimientos que permite sospechar un mero artilugio publicitario como responsable de la idea madre del asunto. Incluso el rol de Nyström como cantante resulta en exceso protagónico, prueba suficiente de que esta “banda de sonido” es en realidad una banda experimentando con heterogéneos sonidos...

Lo positivo: El “Quinto Movimiento” destila una belleza conmovedora que tienta a las lágrimas. El “Noveno Movimiento” está construido en base a una melodía dudosamente calcada del soundtrack de “Conan The Barbarian”, de Basil Poledouris (presente en mayor medida en los tracks 5, 8, 11 y 13 en la edición de Varese Sarabande), pero su excelsa divinidad permite suplir airosamente el desliz. “The Inverted Dream / No Sleep In Peace” (del “Décimo Movimiento”) convierte una descarga salvaje de pura violencia escandinava en enternecedora serenidad, para enseguida volver a deformar la paz en tormenta (“Information”). En “Possession Of The Voodoo Party” las armonías se retuercen espasmódicamente en un interesante solo de guitarra. Y los ejemplos continúan hasta el “Decimonoveno Movimiento”, un epílogo esplendoroso, gratificante, esperanzador, radiante de energía y hermosura... Como la totalidad de una obra que no requería del engaño para convencernos de sus virtudes.

Esteban Medaglia