FALL OF THE LEAFE

 August Wernicke  

(Icarus, 1999) 

   Acaso “August Wernicke” resulte ideal a modo de compendio de las virtudes más notables del ámbito extremo finlandés. La placa posee una colorida variedad tanto instrumental como estilística que abarca prácticamente todas las vertientes habidas y por haber dentro del género: La furia descontrolada de los primeros pasos de Amorphis, el contagioso dinamismo de Children Of Bodom, el gancho de Sentenced y, en menor medida, los desvaríos cuasi-experimentales de Promethean. En otras palabras, entretenimiento garantizado o le devolvemos su dinero. Sin dudas, se trata de una obra que reviste una calidad innegable y una personalidad por momentos camaleónica, que sin embargo no debe confundirse por la falta de una dirección específica a seguir. Justamente, la principal virtud de este segundo larga duración de Fall Of The Leafe reside en su destreza a la hora de mutar de un riff blackmetalero a una melodía enternecedora o de un alarido/rugido a un canto épico o calmo; si bien las primeras opciones parecen ser definitivamente las favoritas del grupo. Es extraño, por ende, que no hayan logrado una posición de mayor privilegio entre los amantes del estilo. Con tanta basura dando vueltas por ahí, casi resulta injusto.

Esteban Medaglia