GRABESMOND

 Xenoglossie  

(Napalm Records, 1999) 

   Los discos del género ambient y derivados están tan estrechamente vinculados con el estado de ánimo y el entorno en dónde se los escucha, que las conclusiones resultantes siempre corren el riesgo de ser cuanto menos inexactas (si es que existe exactitud u objetividad alguna a la hora de los gustos personales y la crítica amena). Ejemplo: "Xenoglossie" de a ratos me seduce con sus oníricas atmósferas y sus pasajes clásicos y medievales... pero también me embola olímpicamente cuando pretendo algo más que melodías oscuras y sintetizadores de dos pesos para deleitar mis sentidos. ¿Cuál de las dos opiniones es la más válida? Si son las 4 de la mañana y estás deprimido o tenés ganas de ambientar una partida de rol o leer a tu autor de terror favorito, la primera alternativa es la más lógica (al menos funcionó con los cuentos del genial Lovecraft). Pero si son las tres de la tarde y el puto sol no deja de quemarte la cabeza mientras te proponés escuchar algo en tu walkman durante el camino al trabajo, ni siquiera te molestés. El segundo álbum de Grabesmond sin dudas no es para cualquiera, pero si le dedicás su buen tiempo y ponés a punto los requisitos necesarios para la ocasión, la recompensa seguramente habrá valido tu esfuerzo.

Esteban Medaglia